Hace cinco años iniciaba un blog El silencio del baobab, hoy lo retomo de una manera diferente, en otro sitio distinto, en otra plataforma. Lo curioso es que ya en el 2010 creaba esta página pero se quedaba en el olvido y nunca más escribía en ella. He tenido que recomponer algunas cosas, dejar atrás otras, cerrar otro blog con el mismo titulo para volver a los inicios. Y dicho esto aquí estoy, distinta, con más vida y experiencia pero con ganas, las mismas de hacer algo, de escribir de vez en cuando, lo que sea. Atrás quiero dejar meses de confusión, de búsqueda de mi sitio. No ha sido fácil, entre medias me he descubierto tal como soy, con mis fortalezas, que son muchas, pero también con mis debilidades, que también lo son. He pasado esta semana en Piedralaves, pueblo de Ávila, al pie de la sierra de Gredos. Venir aqui es una inyección de frescura, la del clima, con ese viento al que llaman Veleta, y que sopla mientra se mantenga la nube sobre la montaña, pero es también un ...